sábado, 15 de julio de 2017

Reseña: 'Paseos a la pata coja'

Autor: Raúl Herrero


Editorial: Éride

Año de edición: 2017

Número de páginas: 153

Lugar de publicación: Madrid, España

Sinopsis: Paseos a la pata coja es un hermoso recorrido a saltos entre la fotografía, la poesía y el relato corto donde se conjuga la mirada independiente, reflexiva y sincera con lo cotidiano. Es una obra que aúna buena fotografía y literatura lo que la hace ineludible.

Raúl Herrero es un ilustrador y fotógrafo apasionado de la música y las letras. Ha colaborado en multitud de revistas, entre ellas destacan sus publicaciones en Cambio 16, Marie Claire y Gente y Viajes. Paseos a la pata coja es su primer libro publicado, una obra que incluye poesía, relatos y fotografía.

Lo primero que debo decir de Paseos a la pata coja es que llegó a mi vida en el momento perfecto. Necesitaba una lectura ligera y sentida, y solo puedo decir que el mismo día que la editorial me lo envió, ya me lo acabé.

Es una obra sencilla pero a la vez muy visual. Al principio se mezclan los poemas con fotografías en blanco y negro hechas por el autor, lo que confiere al manuscrito una belleza mayor, y es más fácil para el lector conectar sus sentidos a las emociones que transmiten los versos. Centrándonos en lo puramente escrito, se tratan de poemas de verso libre cuya extensión rara vez supera la página y que versan sobre motivos relacionados con la naturaleza, el paso del tiempo, las emociones y las sensaciones. Al final del libro, a partir de la página 125, nos encontramos con un conjunto de diez relatos breves (oscilan entre las tres y cuatro páginas).

Aunque los poemas me gustaron y las fotografías dieron un toque de color, lo que más me gustó del libro fueron los cuentos finales. Son historias que pese a ser cortas, son intensas y sus finales suelen resultar muy sorprendentes.

Os dejo con el poema que más me ha gustado del libro para poneros la miel en los labios ;)

GUERRERO

Como buen guerrero defiendo la alegría
ante el usurpador del entusiasmo
que invoca la tristeza.
Defiendo el abrazo ante la palmada en la espalda, 
la lealtad ante la infamia, 
el beso ante el desprecio.
Defiendo el campo sembrado de los afectos
ante la fría guadaña de la indiferencia,
la mirada ancha ante la absurda
ceguera de la ira.

Como punto negativo de la obra solo puedo decir que hay algunas erratas.

En general, me parece un libro muy personal. A mí me ha gustado y, como he dicho al principio, me ha pillado en un buen momento lector. Pero creo que obras de esta índole son muy subjetivas y disfrutarlas o no depende mucho del mundo interior de la persona.

¿Os animáis a leerlo? ¿Os gustan los poemarios y las antólogías? ¡Decídmelo en los comentarios! <3